Si algún día
en tus pensamientos
me encuentras,
tan solo recuerda
que vives en mi alma,
que puedes verme de mil maneras.
El amor no se limita a los ojos,
ni a lugares, ni a tiempos.
El amor trasciende,
se expande como el cielo
al contener a las estrellas.
Ni la muerte se lo lleva,
ni la soledad lo congela.
Brilla con su propia luz,
perdura y se mantiene.
Ya no tengo miedo
porque pude conocerte,
porque te vas
pero en mí te quedas.
Y aunque esta realidad
diga lo contrario,
sé que volveré a encontrarte
en el lugar, en el tiempo
que sea.
M. Laura Sosa






















